Por cuarta vez estábamos en el Twin towers, así que
aprovechamos para descansar en el hotel y no salir más a caminar por ahí. Ya
hacía muchos días estábamos en Tailandia y de Bangkok conocimos bastante.
Hicimos piscina todo el día y aprovechamos para descansar bastante, después de
tantos kilómetros de ruta. De tarde aprontamos todo para estar listos para
irnos al aeropuerto a las 22hs que salíamos rumbo a Delhi. Íbamos a llegar bien
temprano a la India e íbamos a dormir poco porque viajaríamos en la madrugada.
"No viajamos para escapar de la vida. Viajamos para que la vida no se nos escape"
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9 ago 2015
DIA 21 – Chang Rai (Triángulo de Oro) y vuelta a Bangkok
Nos despertamos muy temprano y fuimos hacia la frontera de Tailandia con Myanmar, que era muy parecido a la frontera del Chuy, solo que no vendían ni ticholos ni garotos. El bus nos dejo unas cuadras antes de llegar en un bulevard grande, y fuimos caminando hasta el puente que separa los dos países. No podíamos cruzar para el otro lado porque teníamos que hacer migraciones y pedían visa. Igualmente recorrimos las calles y sus puestos callejeros, y llegamos mismo hasta bien cerca de la frontera. Una particularidad que nos llamo la atención es que en un país se maneja por la izquierda y en el otro por la derecha, así que si pasas en auto tenés que cambiar de lado para poder seguir, debe ser raro no?.
Luego de ahí nos llevaron a comer a un hotel que tenía una hermosa vista del llamado “Triángulo de Oro” que es un lugar donde se ven tres países, Tailandia, Myanmar y Laos. Los límites de los países se dan en la mezcla del río Mekong y del río Ruak. Por lo tanto en una misma foto se puede ver los tres países.
De ahí nos llevaron al aeropuerto para volar a Bangkok. Llegamos y esa noche la usamos para recorrer una calle bastante famosa en Bangkok, la Khaosan road, donde hay mucha movida y se ven las cosas típicas de Bangkok, te venden bichos para comer, música fuerte, puestos de ropa en la calle, promotoras que te ofrecen comer en los restaurantes que en realidad no son promotoras sino “promotores”, así que es bien pintoresco todo eso. Ceci se probó como 7 shorts de jean y no se compró ninguno. Mientras, nosotros le explicábamos a cuanto tailandes se acercaba a preguntar, en que consistía el mate. Comimos una pizza y nos volvimos al hotel.
4 ago 2015
DÍA 20 – Templo Doi Suthep, termas de Mae Khachan Hot Spring, Templo Blanco (Chiang Rai)
Bueno, bajamos y otra vez al ómnibus ahora si salimos rumbo a Chiang Rai. En el camino empezó a llover, terrible tormenta…tanto que el agua se filtraba por todos lados en el ómnibus, agarramos los cubreasientos y con eso tapamos las goteras, muy pintoresco todo. La siguiente parada fue para almorzar en un restaurante buffet, que por suerte la comida empezó a ser más parecida a la nuestra, con sus gustos diferentes pero ya dejamos el picante. Terminado el almuerzo seguimos camino hasta las termas. No había mucho ahí, era un lugar donde había como fuentes de aguas termales y una feria alrededor. Nos sentamos a mojarnos los pies en las fuentes ya que los guías nos dijeron que eso era algo bueno…lo que no dijeron es que el agua estaba caliente de verdad! Pero no estaba mal así que nos quedamos ahí un rato, hasta nos dio para jugar a quien aguantaba más, era un juego de nunca terminar porque llego un momento en el que te acostumbrabas, así que empate jeje.
Llegando a la última parada, el Templo Blanco ya estábamos bastante cansados por el viaje y lamentablemente llegamos justo cuando el templo estaba cerrando y si que son estrictos, no dejaban entrar a nadie, es más, sacaban a la gente que estaba adentro. Este templo realmente era diferente, todo blanco significa la sabiduría y pureza de Buda, es gran parte de espejos y todo con puntas, eso es algo que Camilo experimentó porque fue a sacar una foto y se acercó tanto que se clavó una punta de la baranda, un triangulito de espejo perfectamente puntiagudo y filoso, lo que le hizo un agujero chico pero profundo en el codo, no pudimos entrar pero él se lleva un recuerdo imborrable del lugar.
Después de todo el largo día llegamos al hotel, vimos la cartelera y nos enteramos ahí que al otro día volvíamos a Bangkok, bastante desanimados porque tremendo viaje para estar menos de 24hs, pero bueno, ya estábamos ahí y había que aprovechar el tiempo. Averiguamos y cerca del hotel había una rotonda que era un reloj que a las 20 y a las 21 hacía como un show de luces y sonido, no nos colgaba mucho pero como era cerca fuimos. La verdad estuvo lindo, algo diferente, nada muy especial pero lindo.
A la vuelta, pasamos por un mercado, no tenía mucha cosa diferente a otros pero siempre algo se encuentra para comprar. Ahora si, una ducha, comer algo y a dormir después de un día largo y agotador.
23 jul 2015
DÍA 19 – Elefantes y Orquídeas
Teníamos una visita a una reserva de Elefentes, donde íbamos
a ver diferentes actividades que hacen. Lo primero que hicimos al llegar fue un
paseo en elefante, nos subimos a una plataforma de madera y el elefante se
ponía al costado y nos subíamos en unas sillas que tenía en el lomo. Se movía
bastante y había que agarrarse bien, el terreno no era muy llano así que estuvo
bravo. Subimos y bajamos hasta llegar a un arroyo que cruzamos arriba del
elefante. Una vez terminado el paseo volvíamos pero esta vez en un carro tirado
por bueyes, así que completita la vuelta. Después de eso fuimos a un paseo el
balsa de bamboo por el río, que la verdad fue un embole. Demoró como 1 hora al
rayo del sol, y no tenía nada de interesante. Después de todo eso nos pudimos
sacar fotos con los elefantes y ver como jugaban con pelotas, como levantaban
troncos, como pintaban cuadros y algunas cosas más que les habían enseñado.
En
el camino de vuelta pasamos por un criadero de orquídeas, no teníamos ni idea
que fuera tan difícil criar orquídeas y que tuvieran tantos cuidados. Ya en el
hotel, arreglamos todo para ir al mercado nocturno nuevamente, pero como era
domingo no había nada. Así que fuimos a otro mercado que abría los domingos que
estaba más bueno y lleno de gente. Se nos hizo tarde y nos dio hambre y los
bares estaban cerrando, eran las 21hs, lo único abierto a esa hora era Mc
donalds, así que después de comer ahí volvimos al hotel. Esa noche jugaba
Peñarol Racing con la chance de salir campeón del clausura, y lo pasaban
también en la pantalla, así que otra vez a levantarse de madrugada para verlo.
DÍA 18 – Rafting
Como no pudimos ir a Nepal por el terremoto, en vez de hacer
Rafting ahí, lo íbamos a hacer en Chang Mai. Salimos en varias camionetas en un
viaje como de 2hs hasta el lugar donde íbamos a agarras los botes para el
rafting. En el camino paramos en un mercado muy bizarro donde vendían todo tipo
de comida que se pueda llegar a imaginar uno. Había olores muy fuertes y estaba
bravo caminar por esos pasillos tranquilamente. Para espantar las moscas tienen
unos ventiladores con unos trapos que giran, encima de la carne o las verduras.
Había grillos para comprar para comer, pero teníamos miedo de que nos cayera
mal por el viaje, así que no compramos. Luego al llegar Gonzalo había comprado
una bolsa de grillos así que nos sacamos las ganas y probamos grillos. Estaban
buenos, tienen como gusto a maní y no da nada de asco, comimos varios. Ya en el
lugar del rafting nos dieron una charla de seguridad y subimos a los botes.
Estábamos bastante desanimados porque el río no tenía mucha agua y no era la
idea que teníamos del rafting. Nos dijeron que duraba 2hs y pensamos que iba a
ser un embole. Por suerte el guía le metía mucha onda y la cosa arrancó
divertida, mojándonos ni bien salimos e intentando hablar en español con
nosotros. Ibamos adelante del todo así que teníamos todo para nosotros.
Empezaron a venir los lugares de rápidos y se puso más divertido el paseo,
tuvimos que remar y hacer fuerza, salir de entre las piedras y rescatar al guía
en una que casi se cae al agua. Estuvo bastante bueno al final, y terminamos
muertos de cansados.
Volvimos al hotel y nos acostamos temprano porque nos
dolía todo. Igualmente como esa madrugada estaba la final de la Champions que
jugaba Suarez con el Barcelona, y la iban a pasar en una pantalla en el hotel,
me desperté a las 2am para bajar a verla. Valió la pena dormir poco para ver a
Luisito hacerle el gol en la cara de Evra. Subí a la habitación que Ceci dormía
y la tarjeta no me andaba, baje a que me la cambiaran, y subí nuevamente y
tampoco andaba. Toque timbre y golpee la puerta, pero Ceci nada. Tuve que
volver a bajar y subir con uno del hotel para que me abriera la puerta. Entre y
Ceci seguía durmiendo, recién al otro día se enteró lo que me había pasado. Ni
se había dado cuenta que había bajado a ver el partido.
DÍA 17 –Chiang Mai
Nos despertamos a
desayunar temprano, ya que en la mañana nos íbamos nuevamente en avión hasta Chiang
Mai. Llegamos y después de dejar las cosas en el hotel, como no podía ser de
otra manera fuimos a recorrer templos. Estuvieron buenos ya que en cada lugar
por más que sean parecidos, todos tienen algo diferente. En todos hay budas,
pero cada uno tiene algo lindo para ver y sacar fotos. Nos volvimos al hotel y
estábamos en la habitación y tocan la puerta y aparece un tipo del hotel con
una torta en la mano. Ceci no entendía nada, y el tipo nos decía que era para
nosotros y que era gratis. Después de preguntarle como 10 veces si realmente
era gratis, aceptamos la torta de chocolate sin entender mucho la situación. Al
mirarla bien vimos que decía “Happy Honey Moon” (Felíz Luna de Miel) así que
obviamente no era para nosotros y alguna pareja de recién casados se quedo sin
torta esa noche. Lo cierto es que estaba muy buena la torta, así que ese día
los refuerzos tuvieron su postre de chocolate. Además habíamos ido al 7eleven a
comprar cerveza y por tener una chapita diferente que las coleccionamos,
compramos una diferente a la de siempre, que resulto ser una especie de medio y
medio sin efervescencia. Después de todo eso nos juntamos con los gurises y nos
fuimos en tuc tuc hasta el mercado nocturno para recorrer y caminar un poco.
Estaba bueno y había muchas cosas y mucha gente. Todo tipo de artesanías,
cuadros, esculturas, de gran calidad y bastante baratas.
DÍA 16 – Vuelta a Bangkok
Salimos de mañana en ferry hacia Ko Samui, donde debíamos
cambiar a un bus para irnos al aeropuerto local, donde tomaríamos un avión
hasta Bangkok. Al llegar nos fuimos en camioneta hasta el hotel Twin Towers
para unirnos al grupo de viaje y hacer el norte de Tailandia. Fue un día que
pasamos viajando y no hicimos mucha cosa, llegar y descansar después de tantas
horas de viaje.
DÍA 15 – Thai Massage
Amanecimos sobre el mediodía y no nos quedaba otra que ir a
la piscina a pasar un rato y sacarnos el calor. Nos hicimos unos refuerzos como
ya es costumbre y ahí se nos pasó la tarde. Cuando estaba cayendo el sol fuimos
a hacernos “Thai massage”, para ver como era el masaje tailandes que
supuestamente es bastante fuerte. Había que probarlo y el lugar era ideal ya
que había unas camas al costado del mar para hacerse el masaje. Fuimos los dos
y había 2 señoras mayores, con unas manos con pinta de que tenían tremenda
polenta, y no nos equivocamos. Nos pusimos boca abajo y arrancaron con el
masaje. Arrancó suave y cada vez se fue poniendo más duro. Te tironean los
brazos y te hacen sonar todo, se apoyan con todo el peso del cuerpo sobre la
espalda, las piernas, los brazos, y te mueven todos los músculos que tenés y
que ni sabías que tenías. En una sentí un “uhhhh” de Ceci, y abrí los ojos y
mire para el costado y ví a la doña parada arriba de la espalda de Ceci
tirándole los brazos para atrás. La señora le dice “Are you OK?” y Ceci
respondió que si con un poco de risa y dolor. La verdad que es un masaje duro,
pero que está muy bueno, lo recomendamos y lo haríamos de nuevo. Quedas todo
descontracturado y muy flojito sin ningún dolor. Después de eso cenamos todos
juntos para festejar el cumple de Tepha, con globos y torta incluidos. Era una
linda noche y nos quedamos hasta tarde charlando al lado del agua del mar.
DÍA 14 – Full Moon Party
El día empezó exactamente igual, piscina y sol en el hotel
ya que no había mucha cosa cerca, y además el hotel estaba muy bien. Esta vez
comimos en el restaurante del hotel y nos fuimos a dormir la siesta, ya que
había que descansar porque de noche estaba la fiesta. En la tardecita nos
juntamos todos a tomar algo para hacer la previa de la fiesta. Compramos
pinturas fluorescentes ya que en la fiesta todos van pintados, así que entre
una cosa y otra nos fuimos pintando. Nos pasaba a buscar una camioneta y nos
llevaba a todos, que demoro mucho en venir así que tuvimos que esperar
bastante. Teníamos que hacer como 20km ya que era en la otra punta de la isla.
Al llegar ya se veía el descontrol, todo el mundo pintado y con ropas
fluorescentes. Caminamos por unas callecitas y llegamos a la playa, llena de
gente por todos lados. Los boliches pasan música y la gente esta en la arena
bailando, y la verdad que es un relajo bárbaro. No es el estilo de fiesta que
nos gusta y tampoco estamos acostumbrados, pero era una linda experiencia estar
ahí. Caminamos un poco por la playa, esquivando mucha gente para llegar a la
otra punta, y también esquivando gente durmiendo en la arena. Después de un
rato nos quedamos todos juntos bailando frente a un lugar que pasaban punchi
punchi pero que la música tenía algo de letra, así podíamos cantar un poco.
Estuvimos hasta que el cansancio y el calor nos hizo irnos. Volvimos hacia
donde nos había dejado la camioneta, que era del hostel y nos iba a llevar de
vuelta. Estuvo bueno vivirla y ver mucha cosa diferente que solo se ve en esas
fiestas en esos lugares, pero ya con una vez de haber ido alcanza.
22 jul 2015
DÍA 13 – Descansando en Ko Phangan
Nos despertamos y en realidad no hicimos mucho. Nos
aprontamos un mate y nos fuimos a la piscina con todos los gurises. Estuvimos
toda la mañana ahí, hasta que nos dio hambre y fuimos al super a comprar algo
para comer. Nos hicimos unos sándwiches como ya es de costumbre, y volvimos a
la piscina más tarde. Cuando se estaba haciendo de noche fuimos a la playa a
ver la puesta de sol y nos quedamos un rato en la arena charlando. Después
estuvimos un rato más al costado de la piscina escuchando música en vivo de un
loco que hacia reggae que estuvo muy bueno. No hicimos mucha cosa más, y nos
fuimos a acostar.
DÍA 12 – Llegada a Ko Phangan
Salimos caminando
bien temprano con todas las valijas hacia el puerto para tomar el ferry hasta
Kotao, y de ahí a Kosamui, donde debíamos tomar un bus de 2 horas, para ir a
otro puerto, para tomar otro ferry hasta Ko Phangan. Teníamos que hacer toda
esta travesía porque estábamos en una isla al sur de Tailandia, y debíamos
atravesar el país que en esa zona es bastante angosto, e ir a una isla del
norte. Después de varias horas de viaje,
llegamos al lugar donde en unos días íbamos a ir a la Full Moon Party, que es
una fiesta que se celebra en la playa todos los días de luna llena. Del puerto
fuimos en camioneta hasta el hotel que quedaba como a 20km, en la otra punta de
la isla. Estaba muy bueno el hotel y era muy tranquilo. Tenía una hermosa
piscina y una vista espectacular a la playa. Ya era de noche y nos fuimos a una
piscina que quedaba en la parte alta del hotel. Después de eso fuimos todos a
comer al costado del mar al aire libre, ya que las mesas del restaurante quedan
en la arena casi llegando al agua.
DÍA 11 – Playa Loh Moo Dee, Viewpoint y tour de medio día por las islas.
Salimos temprano para otra playa, para conocerla también.
Igualmente había que hacer el mismo recorrido y pasar por la long beach y
seguir un poco más. Algunos se quedaron en esa playa, y los demás seguimos a
conocer la otra nueva. Después de caminar como una hora con subidad, bajadas y
mucho calor, llegamos a la playa. Estaba muy buena, no había nadie, solo
nosotros, eso estuvo bueno. El agua muy tranquila y transparente, y calentita
también. Agarramos la única sombra que daban unos árboles y nos quedamos un
largo rato descansnado.
Después de eso, a las 11 arrancamos hacia el Viewpoint,
que es la mayor altura de la isla desde donde se ven las dos playas más grandes
y se tiene una vista espectacular. Para llegar había que volver a caminar poco
más de una hora, y cada vez con más calor. Se hizo difícil, y fuimos haciendo paradas
y tomando agua en cada sombra que encontrábamos. Después de un largo rato
llegamos y valio la pena el esfuerzo. Ceci ya había ido con los demás gurises,
pero lo hizo de nuevo para ir conmigo y poder tener algunas fotos juntos.
Sacamos varias fotos y miramos un rato la linda vista desde arriba.
Después
arrancamos a bajar por un lado más fácil que nos dejaba ya en el medio del
centro de la isla, que nos quedaba más cerca del hostel. Llegamos derecho a
bañarnos y esperar a las 13hs para hacerun tour de medio día por las islas en
unos barcos chicos. Después de regatear el precio, conseguimos los barcos para
todos los que éramos, y salimos. Al principio pensamos que iba a ser medio
embole, porque el barco no estaba muy bueno, pero después nos encantó el paseo.
Ibamos a recorrer varias playas, entre ellas la Maya Beach, conocida por ser la
playa de la película de Leonardo Dicaprio. Nos quedamos como una hora sacando
fotos en esa playa espectacular.
Después de ahí nos fuimos a hacer snorkel a un
lugar donde se suponía que se veían muchas cosas, pero no estuvo tan bueno,
porque había mucha basura. Luego subimos al barco a comer, y seguimos hasta
otro lugar que cuando paramos pensamos que no iba a estar bueno, era todo
piedra y no había playa, pero el tipo del barco nos dijo, “tírense acá” y tenía
razón. Era como una entrada del mar en un acantilado de piedra, y el agua
estaba oscura, pero al bajar la cabeza con el snorkel pudimos ver miles de
pescados, de todos los tamaños y colores. Nadamos un poco hasta la pared de
piedra y teníamos a los pesacaditos chiquitos siguiéndonos por todos lados.
Ceci ya estaba más acostumbrada a usar el chaleco, así que fue conmigo hasta la
pared de piedra y pudimos disfrutar juntos de todos esos pescados. Yo estaba
cansado y me había tirado de chaleco también, pero quería hundirme entre todos
esos peces, así que me lo saque un ratito y trate de llegar al fondo. Había
erizos y corales, y peces de todos los tamaños. Parece joda pero se nos había
acabado la batería de la cámara así que no tenemos muchas fotos de esto.
Después de ahí nos llevo a la Monkey Beach, donde hay monos que vienen en busca
de comida al ver los barcos. Llegamos y 2 monos bajaron corriendo a recibirnos.
Les dimos agua y jugo que se tomaron todo. Después de ahí nos llevaron a ver el
atardecer desde arriba del barco a un lugar donde se ve el sol cayendo entre
las montañas de piedras. Mientras esperábamos en el medio del mar nos tiramos a
nadar un rato. Después de la puesta del sol, volvimos al puerto y terminamos el
paseo, que estuvo muy bueno y se disfruto mucho. Nuevamente fuimos a la playa
de noche después de cenar y pasear por las diferentes calles. Al otro día ya
nos íbamos para Ko Phangan.
DÍA 10 – Llegada a Phi Phi de Camilo
Bien temprano arriba y a salir a caminar hacia la playa con
Mauri y Koala, para poder por lo menos decir que fuimos a las playas de Phuket. En el camino paramos en el 7Eleven a comprar algo para desayunar. Era una
playa muy amplia y con bastante arena, que como era tan temprano no había nadie
y la teníamos para nosotros solos. El agua estaba calentita a pesar de la hora
que era, así que nos metimos a jugar un rato con las olas. Después de ahí nos
fuimos caminando hasta el hostel y encontramos los carteles de evacuación en
caso de Tsunami, muy raro encontrar estos carteles en la calle con total
naturalidad como si fuera un cartel de Pare. Nos bañamos y quedamos prontos
para esperar la camioneta que nos llevaría al puerto para tomar el ferry a Phi
Phi. Llegamos y hacía muchísimo calor, y estábamos al rayo del sol esperando
para agarrar las valijas, que las estaban tirando de arriba del barco por una
rampa para el muelle. Después salimos caminando y agarramos para el otro lado
del que teníamos que agarrar. Después de un rato nos encontramos con los demás
que ya estaban hacia unos días y llegamos al fin al hostel. Después de dejar
las cosas nos fuimos caminando todo por el borde de la isla hasta la playa Long
Beach. Para llegar hay que pasar por otras playas y además por lugares que hay
que escalar entre árboles y piedras. Es un lindo paisaje y esta buena la
aventura de llegar a la playa de esa manera, aunque con el calor que hace estás
deseando llegar para darte un baño. Igualmente no te refrescas mucho porque el
agua es calentita, pero tiene un color increíble. Nos quedamos un rato
conversando adentro del agua, ya que nos encontramos con más gente del grupo de
viaje, así que éramos un montón. Más tarde cuando se estaba por hacer de noche,
volvimos al hostel a bañarnos para salir a comer por ahí. La isla tiene muchas
calles donde hay lugares para comer, ventas de artesanías, y de todo un poco.
No hay medio de transporte en la isla, así que es todo caminando lo que hace
que sean muchas peatonales llenas de gente. Fuimos a comer a un bolichito que
era mismo en la vereda tipo carrito de chorizo, pero obviamente no vendían
chorizo je. Comimos algo típico de ahí que estaba muy rico, y seguimos
recorriendo las demás calles. Más tarde arrancamos para la playa donde es toda
la joda. La música es toda media electrónica así que nosotros no sabemos mucho
movernos a esos ritmos, por lo tanto nos dedicamos mas que nada a ver como
bailaban los gringos. Después de un rato y viendo que las cumbias no iban a
venir je nos fuimos a dormir. Obvio que no eran las 2, así que había que
mentalizarse y dormirse con el punchi punchi de fondo. Cosa que no nos costo
mucho debido al gran cansancio de todo el día.
DÍA 9 – Long Beach, view point / Llegada a Phuket
Arrancamos temprano a una playa que nos dijeron en el hostel
que estaba buena, Long Beach, el tema es que es como no hay ningún medio de
transporte había que ir caminando y era más de 30 minutos. El camino lindo,
conocimos el otro lado que no habíamos ido el día anterior y ahí empezaron a
aparecer las playas que queríamos ver. Luego de una perdida y terminar haciendo
el camino largo, llegamos. Especial, poca gente, mucha arena y el agua ideal.
Pasamos la mañana hasta el mediodía, volvimos para almorzar está vez agarramos
otro camino que era mucho más lindo y bastante más corto, después de comer
descansamos un rato y fuimos al view point a ver el atardecer, otra vez subir
entre piedras y caminar, valió la pena porque era muy linda la vista desde ahí,
se veía bien las 2 partes de la isla, los diferentes colores del agua y todo lo
verde de alrededor. Tomamos mate mientras esperábamos que bajara el sol
mientras hablábamos del tsunami del 2004 y no se nos ocurrió mejor idea que ver
imágenes de ese momento, en verdad miraban los chiquilines yo preferí no mirar
jeje, según Nacho había que mirar por las dudas así sabías como actuar, igual
no me convenció. Después de ver el atardecer bajamos y volvimos a hacer lo
mismo que la noche anterior, el estar metidos dentro del baile no podíamos
irnos a dormir muy temprano porque iba a ser bastante complicado así que la idea
era cansarse y tratar de aguantar lo más posible así cuando nos acostábamos nos
dormíamos rápido.
(Bangkok-Phuket) Era el último día de curso así que después
de las clases nos llevaron al hotel para dejar todo pronto para salir esa misma
tarde hacia las playas de Tailandia. Yo me iba hacia Phuket para pasar la noche
ahí, y al otro día irme hacia Phi Phi donde estaba Ceci con los demás gurises.
Llegamos en vuelo desde Bangkok a Phuket bastante tarde y cansados porque
veníamos de muchos días de madrugar. Nos estaba esperando en el aeropuerto la
camioneta que habíamos contratado para que nos llevara al hostel. El Hostel era
una especie de apartamentos muy lindos en un complejo de edificios que quedaba
cerca de la playa. Algunos de los gurises se bañaron y salieron a recorrer la
noche de Phuket, yo preferí acostarme para poder levantarme a las 6 de la
mañana para conocer la playa, ya que a las 9 nos íbamos en ferry para Phi Phi.
DÍA 8 – Phi Phi
En la mañana nos pasaba a buscar la camioneta que nos
llevaba al puerto para irnos en ferry hasta Phi Phi, era como la Cacciola pero
más grande. El viaje no era muy largo pero igual se prestó para mirar avatar en
tailandes, muy lindas las imágenes de la película, no entendí mucho pero parece
estar buena. Ya cuando estábamos llegando se veían las islas desde lejos, una
imagen de postal, el agua bien celeste y las islas con esas paredes de piedras
enormes.
Al llegar al puerto cuando íbamos caminando por el muelle se veía
desde arriba unos pececitos divinos ya eso te avisaba que el snorkel ahí iba a
estar muy bueno. Después de caminar un poco en la arena otro poco en la calle
llegamos al hostel, habíamos leído los comentarios y no eran nada agradables
pero bueno había que llegar y ver. Algunas cosas ya se habían empezado a
cumplir, las camas eran re duras y tenían bastante arena, en la noche había
fiesta porque era como un pub y cuando abrimos la ventana…la cabina del DJ
estaba ahí…se ponía lindo. En fin, son pocas noches. Bajamos a la playa que
estaba mismo en la salida del hostel y la verdad no era para nada linda, la
arena estaba como babosa y tenía olor feo pero bueno no sabíamos mucho a donde
ir y si eran todas las playas iguales o que, nos quedamos tomando mate y
pasando el rato ahí tranquilos. Después de una ducha con agua salada, muy
salada, fuimos a cenar a un lugar que nos habían recomendado, espectacular la
comida! Todo muy rico, barato y con gusto a conocido, no tiene picante que es
muy importante. De ahí nos fuimos a recorrer y terminamos en la playa donde
estaban todos los boliches y nuestro hostel, ahí entendimos porque está tan
asquerosa la playa…el agua estaba totalmente retirada y ahí mismo era toda la
fiesta es típico de una película de fiesta yankee, show con fuegos, trago
gratis si haces tal o cual cosa, pasar por el “limbo”, puf en la arena con unas
mesitas para fumar shisha, música electrónica. Nos dijeron que termina todo a
las 2am sin prorrogas. Esa noche nos quedamos un rato para ver como era la
noche ahí y además queríamos ver también que tan cierto era eso de que cortaban
todo a las 2 para ver si íbamos a poder dormir. Volvimos al hostel, la caja
fuerte que estaba en cada cama vibraba con la música de afuera. En punto
cortaron la música sin previo aviso, la caja fuerte dejo de vibrar y después de
un pequeño inconveniente de convivencia con uno de nuestros compañeros de
cuarto pudimos dormir. A todo esto…Camilo seguía en el curso de Bangkok.
DÍA 7 – Phuket
Esta mañana nos
levantamos temprano porque queríamos aprovechar la playa, habíamos leído que la
playa Paradise beach estaba buena, una de las mejores Phuket pero para ir había
que tomarse un tuk tuk o una camioneta porque era lejos. Estaba bastante feo el
día pero no daba tampoco para quedarse encerrados en el apartamento así que
decidimos ir igual. Fuimos en una camioneta, cuando llegamos tuvimos que pagar
la entrada a la playa, que en teoría te disfrazan esa entrada como el alquiler
de la reposera igualmente si no pagabas no te dejaban pasar así que no había
mucha opción. Pasamos y era una playita chica pero linda, poca gente y un
parador, muy lindo. El agua bien cristalina y calentita, divino. Empezamos el
mate después de habernos instalado y cuando estábamos entrando en
ambiente…llovizna…”tranqui que es una nube”, lo cual menos mal que no nos
dedicamos a la meteorología, porque la llovizna empezó a ser más fuerte y
termino en una gran tormenta. Nos fuimos al parador a esperar a que pasara y
cuando medio había parado volvimos a la arena, abrimos las sombrillas para que
oficiara de paraguas y cuando creímos que estaba abriendo…otro bombazo más de
agua, pero esta vez más fuerte con truenos y hasta relámpagos. En fin, se
termino la playa. Volvimos al apartamento, almuerzo, ducha y siesta porque no
tenía pinta de que fuera a parar. Después de la siesta, seguía lloviendo pero
igual habíamos dicho que esa noche salimos si o si con campera de lluvia igual.
Comimos algo rápido y salimos para la zona donde estaban todos los boliches.
Estuvo muy divertido, la movida es más bien en la calle mismo porque los
lugares son abiertos la mayoría entonces la música se escucha re bien desde la
calle. Hay de todo, se ve mucha cosa en la noche de Tailandia (yo creí que eso
era solo en Bangkok), volvimos medio temprano porque al día siguiente nos
íbamos a Phi Phi en la mañana. Camilo seguía en el curso en Bangkok.
DÍA 6 – Llegada a Phuket y comienzo de curso en Bangkok
Ceci se levanto y fue a la playa, un agua bastante movida
pero muy linda. Había gente haciendo deportes en el agua. Vieron un cartel de
camino a la playa que decía que el 9 de junio había alerta de Tsunami,
imagínense como quedaron. Igual en esa fecha ya no iban a estar ahí. Lo que si
se veía eran carteles que indicaban la ruta de evacuación en caso de Tsunami,
eso sí era aterrador. Fueron a un mercado que era una especie de mercado
agrícola, y compraron cosas para cocinarse ya que estaban en unos
apartamentitos donde podían cocinar. Más tarde arranco a llover muy fuerte, así
que no pudieron hacer mucho más. De noche fueron a la calle Patong Beach donde
estaba la movida nocturna de Phuket. Comieron por ahí con intención de quedarse
a los boliches más tarde, pero arrancó a llover de nuevo así que se fueron al
apartamento.
Yo me levante temprano a desayunar y los ómnibus nos
llevaron a la universidad que quedaba a 50 minutos del hotel. La universidad
era muy grande y muy moderna, y el salón que no iban a dar las clases era muy
parecido a un movie center. Tuvimos las clases que estuvieron buenas y en la
tarde volvimos al hotel. Fuimos a la piscina un rato para refrescarnos y
después a dormir.
DÍA 5 – Nuevamente Bangkok
En la mañana a desayunar temprano ya que nos íban a pasar a
buscar en bote para llevarnos de nuevo a la camioneta para volver a Bangkok.
Ceci se fue media hora entes que yo, porque ella se iba para las playas del sur
de Tailandia con algunos de los gurises, y yo me iba con otros a Bangkok al
curso en la universidad.
Por 4 días el relato queda dividido en dos. Ceci se fue en avión desde Bangkok hasta Phuket, que
salió con 1 hora de atraso. Yo llegue al hotel del grupo de viaje para unirme y
esperar al otro día para ir al curso.
DÍA 4 – Más del Río Kwai
Nos despertamos y miramos para afuera y el agua había bajado
muchísimo, se veían las piedras afuera del agua y casi no corría agua.
Desayunamos y nos pudsmos a jugar de nuevo a las cartas pero a otro juego. Cada
uno elegía un personaje y se lo pasaba al del al lado, que se lo pegaba en la
frente, y tenía que hacer preguntas para poder adivinar su personaje. Éramos
muchos así que estuvo muy divertido. Luego de eso, almuerzo y después dormir
siesta. Empezó a llover torrencial y el río se empezó a llenar de agua
nuevamente. Nos metimos un par de veces más, dejando que la corriente y la
lluvia nos llevara río abajo. Había pactado en la tarde un partido de fútbol
con los Monks, pero llovía muchísimo y además se nos ocurrió hacer tortas
fritas. Les compramos a la gente del hotel los ingredientes y en un ratito ya
estaba la masa pronta para cocinar. Obvio que grasa vacuna no había, así que se
hizo con aceite. Salió la primer tanda de tortas, y seguía lloviendo
torrencial. Para terminar de ambientar el momento en un parlante sonaban
canciones típicas de nuestro país, así que más no se podía pedir. Fue un
momento que se disfruto muchísimo y nos hizo estar un poco más cerca de casa
por un ratito. Después de eso le pedí a Nani que me cortara el pelo, así que
sacamos la tijera y sentado al borde del río salió corte. Ya que estaba agarre
la afeitadora y también me afeite, así que quedé muy prolijo en el medio de la
selva. Llegó la hora de la cena y después nos quedamos charlando hasta la hora
de dormir.
DÍA 3 – Llegada al Río Kwai
Nos pasaron a buscar en una VAN que habíamos contratado para
hacer las 4hs hasta el río, donde nos íbamos a quedar en un hotel flotante en
el medio del río. Era muy cómoda la camioneta así que no se sintio tanto el
viaje. Al llegar al río nos estaban esperando unos barcos para llevarnos hasta
el río. Los barcos tenían motores de autos, así que iban rapidísimo. Ya en el
hotel nos dieron las habitaciones, obvio que en medio de la selva en un hotel
flotante no había luz ni agua caliente. Pero estuvo muy bueno, todo alumbrado
con faroles y flotando en el río, algo muy diferente. Ni bien llegamos
almorzamos y después teníamos la tarde libre hasta las 16hs que íbamos a ir a
recorrer una villa que estaba ahí cerca donde viven los Monk, una tribu de
gente que llegaron a Tailandia desde Birmania y todavía hay muchos en
Tailandia. Nos mostraron como vivían, la escuela de los niños, un elefante que
tenían, un templo con un buda sagrado para ellos, y las casas y comercios.
Después de eso nos volvimos a las habitaciones y nos pusimos a hacer la
diversión que tiene el hotel. Al ser flotante sobre un río que tiene mucha
corriente lo que hacíamos era ir hasta una punta del hotel, tirarse al agua y dejar
que la corriente te lleve hasta la otra punta del hotel. Ahí tenés que nadar un
poco y agarrarte de una escalera para poder subir. Parece algo no muy
divertido, pero es muy divertido, lo hicimos como 6 veces je. Cayó la noche y
se fueron encendiendo los faroles y quedó todo iluminado con una luz muy tenue.
La cena nuevamente todos juntos, y después a jugar a las cartas a la luz del
farol.
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