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22 feb 2016

DÍA 8 - Hierapolis, Efesos, Basílica San Juan Bautista, Llegada a Kusadasi

Salimos hacía el penúltimo día en Turquía, avanzando por la ruta hasta llegar a la costa oeste del país al mar Egeo. La primer visita fue a Hierápolis, una antigua ciudad Helenística que fue destruida varias veces por los constantes terremotos desde 17 hasta el 1354 donde fue destruida completamente. Era usada como descanso de verano por los nobles aprovechando las aguas termales de la zona. Lo que se puede observar todavía son las puertas de la ciudad que están intactas y son de una arquitectura tremenda, los teatros que tienen una capacidad para 20.000 personas, y los baños romanos construidos en el siglo II. Tenían una gran tecnología para reserva de agua y para vivir como ciudad, pensando en la época que estamos hablando. Luego seguimos hacia Efesos una antigua ciudad que fuera una de las doce ciudades Jónicas a orillas del Egeo. Caminamos por las ruinas de la ciudad que estaban llenas de gente y hacía mucho calor, buscábamos sombra en todos lados. Luego de ver las cisternas de la ciudad, llegamos a la fachada de la Biblioteca de Celso, construida para guardar 120.000 rollos y para servir como tumba de Celso. Lo que queda es una inmensa fachada, que aunque ha sido reconstruida, guarda mucho de lo original. Entramos y esperamos a la sombra un rato ya que el calor era tremendo. Después de ahí fuimos a almorzar para después seguir hacia la Basílica de San Juan Bautista. Está ubicada en una altura desde donde se tiene una hermosa vista. Se veía a lo lejos una bandera de Turquía atrás de unos muros, y hasta allá arriba fuimos, buscando mayor altura para sacar alguna foto. La basílica fue construida en el 548 por Justiniano para honrar al apóstol Juan. Obviamente lo que quedan son casi todo ruinas, pero fue un lindo paseo. En este lugar se encuentra la casa de la virgen María, donde según cuenta la tradición, Juan el Evengelista llevo a María luego de la crucifixión de Cristo. 




  


Luego de toda esa recorrida histórica y religiosa fuimos hasta el hotel en Kusadasi. El hotel estaba muy lindo, era un edificio muy alto frente al mar. Kusadasi nos hizo acordar mucho a Piriápolis, con su puerto, su rambla, barcos paseando, gente caminando. Obvio que era mucho más grande lo que también nos hizo acordar a Punta del Este. Aprovechamos las últimas horas de sol para usar la hermosa piscina del hotel, y de noche salimos a caminar por la rambla. Después cenamos en el hotel y fuimos a aprontar todo para salir al otro día temprano hacia Grecia. 

DÍA 7 - Mezquita Mevlana, llegada a Pamukkale.

Salimos como siempre bien temprano, y después de un par de horas de viaje fuimos a la Mezquita Mevlana, que lo que tiene de diferente a las demás es que en ella hay guardado en el centro en un cofre, restos de cabello de Mahoma, el cual es abierto al público 1 vez por año. Además es una mezquita sagrada para una orden llamada Deviches, surgida en el siglo XIII en Konya. Después fuimos a comer a un restaurante donde había gente de todo el mundo, en cada mesa ponían una bandera de donde eran los comensales. Había yankees, colombianos, peruanos, indios, brasileros, griegos, y nosotros. Después salimos hacia el hotel, ya deseando llegar por el gran calor y las horas de ruta. 



Ya en el hotel descansamos un rato y salimos hacia la mayor atracción de este lugar, Pamukkale, los llamados castillos de algodón, que son formaciones de piscinas con aguas termales con gran cantidad de bicarbonato y calcio. Con los años y los terremotos estas aguas fueron cambiando su curso y formaron grandes piscinas naturales que contienen piedra caliza y que descienden en forma de cascada. Aprovechamos para darnos unos baños de esta agua calentita mientras descendíamos por las diferentes piscinas. Un maravilloso lugar y una hermosa vista desde lo alto del valle. Actualmente lo tienen bastante regulado y hay un sistema para frenar o largar el agua, por lo que por momentos algunas piscinas están vacías. 





Después de muchas fotos y recorrer toda la zona volvimos hacia el hotel. Para variar en el hotel también hay aguas termales, así que nos metimos nuevamente. De lejos parecía muy sucia el agua, estaba como verde, pero es por la gran cantidad de minerales que tiene. Me puse a conversar con un Coreano y a contarle del viaje, me costó hacerle entender que no éramos millonarios sino que éramos estudiantes de una universidad pública, de un país del tercer mundo. El coreano quedó medio desconcertado, pero después de escuchar más o menos toda la historia entendió. Además recuerden que todas estas charlas se dan en inglés, y mi vocabulario es bastante acotado je. Cenamos a orillas de la piscina, con un pianista que tocaba en vivo, todo muy glamoroso, hasta que los uruguayos tuvimos que romper con tanto protocolo. Fuimos todos a abrazar al pianista y a sacarnos fotos con él, quien accedió muy amablemente. Casi terminamos todos en la piscina con pianista incluido.

DÍA 6 - Ciudad subterránea Kaymakli, Museo a cielo abierto Gerome, Ciudadela Uchisar, Chimeneas de las Hadas, llegada a Konya.

Los que iban a hacer el paseo en globo se levantaron muy temprano, nosotros ya lo hicimos en Egipto así que no lo volvimos a hacer, teníamos ganas de ir a verlos desde abajo pero no se podía así que aprovechamos y dormimos un poco más. Fuimos a desayunar y por la ventana se veían algunos globos en el horizonte. Salimos con destino a Konya, pasando por varios lugares antes. La primer parada fue en la ciudad subterránea de Kaymakli, que fue construida entre los siglos 5 y 10, con el fin de tener protección para los pobladores de esa zona. Tiene hasta 9 niveles bajo tierra, donde había establos, cocinas, escuelas, iglesias, y todo lo necesario para poder vivir por muchos meses bajo tierra. Es increíble como deben haber hecho para poder escarbar todo ese terreno y formar una verdadera ciudad bajo tierra. La recorrimos bastante bajando varios pisos y pasando por las diferentes habitaciones. 




De ahí partimos rumbo a Goreme, también llamado museo a cielo abierto, una zona de valles donde se encuentran muchas excavaciones sobre piedras formando monasterios y casas. Casi todo el paisaje es piedras y alturas, en donde hay miles de excavaciones. También pasamos por el Castillo de Uchisar, que en realidad son piedras talladas que parecen un castillo en donde en lo alto hay una bandera de Turquía y casas talladas en toda esa piedra inmensa. Más adelante en el viaje pasamos por las llamadas chimeneas de las Hadas, un parque donde hay muchas piedras en forma de chimenea que en su punta tienen como una piedra redonda, parece como puesta en ese lugar, pero en realidad piedras erosionadas por miles de años donde las de más abajo con más blandas y se han gastado, quedando las capas de piedras más duras arriba, pareciendo que están coronadas. Ahí fue donde arranca la idea de sacarse fotos con parejas de novios, ya que había una pareja sacándose fotos para su video de casamiento, y le pedimos unas fotos con todos nosotros, a lo que accedieron sin entender mucho para que queríamos hacer eso. 




De ahí seguimos rumbo a Konya, donde llegamos al hotel, que era un verdadero despelote. Las habitaciones eran normales, pero el hotel tenía de todo. Un spa, piscina climatizada adentro, y piscina gigante de agua fría afuera, cancha de fútbol, de voley. La verdad que teníamos de todo, veníamos de varios días de calor y cansados así que nos tiramos un rato en la piscina a descansar. Bajaron algunos gurises del grupo y se empezó a armar la idea de jugar un fútbol. Yo ese día me había acalambrado o nose que fue, subiendo y bajando todos los valles que recorrimos, pero ese partido no me lo iba a perder. Salió un Uruguay Turquía, 8 contra 8, nosotros éramos 6 así que pedimos dos refuerzos turcos. No hablaban nada de inglés, pero uno entendió que éramos uruguayos y empezó a decir que él era Lugano y arrancó a jugar de zaguero el veterano. Esos turcos nose que comen, pero hedían lindo, todos sin remeras y traspirando, así que imagínense. El partido arrancó, era cancha de pasto y todos en pata, divino estaba. Arrancamos ganando 1 a 0 pero nos dieron vuelta 2 a 1, nos pusimos las pilas y lo empatamos. Jugamos largo rato y cuando ya estábamos todos muertos, metimos el tercero y de taco todavía, se festejo como un campeonato, Uruguay 3 Turquía 2, "toma pa bo, turco". Después de todo eso a cenar lindo para recuperar energía para salir con todo el día siguiente. Pidieron la revancha pero quedara para la próxima porque al otro día nos íbamos a Pamukkale.

DÍA 5 - Mausoleo Ataturk, llegada a Capadoccia.



Salimos temprano en un bus bastante chico ya que somos solo 17 los que hacemos Turquía con el grupo. En el camino pasamos por el mausoleo de Ataturk que fue un oficial turco que lideró el Movimiento Nacional Turco para lograr la independencia de Turquía de los Aliados en 1923. Recorrimos algunas salas donde se podían ver diferentes ropas y armas de la época, así como también un muñeco de cera idéntico a Ataturk, tan igual que pareciera que te miraba y todo. Además hay una sala donde se simula la guerra, con sonidos de explosiones, balas, conversaciones, muy real todo. Después de ahí seguimos camino hacia Capadoccia, parando para comer al mediodía y seguir viaje. El viaje era medio incómodo ya que el bus era muy chico por ser tan pocos, y eso hacía que los amortiguadores no sean como los de un bus grande, por lo que se sentían bastante los pozos. La carretera era linda, sin nada espectacular pero con lindos paisajes. Pudimos llegar a ver un salar desde el bus, era muy grande y nos impactó ver tanto blanco en las orillas del lago. Parecía nieve en medio de todo ese calor tremendo que hacía. El viaje siguió y llegamos al hotel cerca de la nochecita. En el mismo hotel se estaba quedando Lucía con los padres y la hermana, así que fuimos hasta su habitación a saludarlos. Charlamos un rato, nos regalaron alfajores artesanales!! de chocolate blanco y negro, después de eso bajamos todos juntos a comer. La cena estaba incluida así que aprovechamos a cenar bien de bien para irnos a dormir con la panza llena.


 




17 feb 2016

DÍA 4 - Día libre, Puente sobre Bósforo, Torre Galata, caminata orillas Bósforo.


Teníamos el día libre para recorrer lo que quisiéramos, así que fuimos a desayunar temprano igualmente para poder salir a caminar. Preguntamos si era viable ir caminando hasta el puente sobre el Bósforo, que de arriba del hotel se veía bastante cerca. Nos dijeron que sí, que serían mas o menos 10 cuadras. Nos pareció que eran más cuadras, pero igual arrancamos. La idea era llegar hasta el puente tan famoso que conecta Asia con Europa, el grande, no los otros chicos que también lo conectan. Arrancamos a caminar y la verdad que estuvo muy salado, no existen las calles rectas en Estambul, son todas en subidas y bajadas, hacía mucho calor y nos cansamos enseguida. Las subidas son muy grandes y las bajadas vas tan rápido que te cansas más. Pudimos llegar hasta una especie de puertito desde donde se veía bien el puente y bastante cerca, así que nos quedamos por ahí. Estuvimos un rato sentados mirando el río y descansando. Volvimos todo por la orilla para no pasar nuevamente por todos los cuesta arriba. Es muy linda esa zona, con los tranvías, los barcos, la gente caminando, las construcciones a orillas del río, hermosa vista. Cuando el gps marcaba que debíamos subir para acercarnos al hotel no nos quedo otra que tomar unas escaleras interminables para ir hacia la zona de plaza Taksim que es donde queda el hotel. Es una zona muy alta, así que nos volvimos a cansar y quedar muertos nuevamente. En el camino parada en una almacén para comprar agua y fruta. Ya en el hotel almorzamos algo y descansamos un rato porque el calor era bastante. 







En la tarde salimos hacia la torre Galata, que queda al final de la peatonal que ya hemos recorrido, así que la hicimos más rapido para llegar hasta la torre. Las calles se estrechan y dejan de ser peatonales, hay muchas tiendas de artesanías y arranca una gran bajada hasta el río. Pasamos por la torre pero no la subimos, ya estábamos bastante alto como para ver algo tan diferente, y la cola era gigante. Seguimos hasta el río para ver esta parte de la orilla, y la verdad muy pintoresca. Hay un puente que se puede ir caminando por una especie de piso de abajo donde esta lleno de bares y al estar sobre el puente los barcos pasan muy cerca. Luego volvimos y caminamos por la orilla donde había mucha gente pescando, gaviotas comiendo los restos de pescado, gente paseando. Vendría a ser como la rambla uruguaya, pero obvio que mucho más chica. Ya sobre la noche volvimos al hotel, nuevamente cuesta arriba, para terminar de matar a nuestras piernas. A cenar y a dormir, mañana partimos hacia Capadoccia tempranito como de costumbre.


DÍA 3 - Mezquita Suleyman, Mezquita Nueva, Bazar de las especies, paseo por el Bósforo, Cuerno de Oro.


Otra vez temprano a desayunar para recorrer más mezquitas, que aunque parecen todas iguales cada una tiene lo suyo. Fuimos a la Suleyman que es una de las más grandes de la ciudad y con una vista panorámica. En el interior se puede ver también una hermosa cúpula y un inmenso lugar para los rezos. En esta lo gracioso fue que como en todas, las mujeres no pueden entrar destapadas, así que Ceci se tuvo que poner lo que le dan en la puerta para poder entrar, pero lo gracioso es que parecía el fantasma del 50, ya que era como una túnica con capucha toda celeste. Le faltaba el 50 en la espalda y correr agitando los brazos. De acá fuimos a la mezquita nueva, y no hay mucho para contar. Como no entendemos mucho de los musulmanes nos parecen todas muy parecidas. Son todas hermosas, y los colores y las cúpulas son diferentes, pero ya llevamos muchos días viendo mezquitas así que no hay mucho diferente para contar. 













Luego fuimos al bazar de las especies, y ni bien entramos se sintió en el aire un olor a mezcla de muchas especies juntas. Cada puesto vende miles de especies y comidas diferentes, entonces hay un olor a todo un poco junto. Es rico el olor, pero hay una gran mezcla. Yo probé todas las muestras gratis que me daban de todo lo que había, ni se que era, pero las probaba. No teníamos intenciones de comprar nada, así que nos dedicamos a recorrer el lugar y mirar todo, ya que era una bazar muy particular. Pudimos recorrer las afueras en donde aparte de especies también venden ropa, zapatos, telas, etc. Volvimos a la puertas donde había puestos de comida, y buscamos algo rápido y barato para seguir. Terminamos comiendo unas hamburguesas de carne no identificada, sentados en la plaza a orillas del Bósforo. De a poco fueron llegando los demás gurises y partimos rumbo al crucero por el Bósforo. 









Al llegar al puerto subimos al barco, que tenía unos asientos arriba del todo, al aire libre pero techados. Arrancó el viaje lo más bien, nos fuimos yendo hacia el puente de la típica imagen de Estambul, donde comunica Europa con Asia. Lo pasamos por abajo y de verdad que es grande. Por los parlantes Betty (la guía) nos había dicho que podíamos comprar comida y bebida, a lo que todo el mundo había dicho que no ya que los precios eran muy caros. En una sube un mozo con una bandeja y nos ofrece jugos de naranja, a lo que pregunte "it´s free" y responde medio haciendo el boludo "ehhh.. yes". Entonces agarramos y tomamos el jugo. Recorrimos la orilla asiática y a la vuelta la europea, viendo los diferentes estilos de arquitectura. En una, sube el tipo a cobrar los jugos, los que supuestamente eran "free". Nos había hecho la del treinta, y nos quería cobrar 9 liras un jugo de naranja que en el centro valía 1 lira. Algunos pagaron, otros haciendo honor a nuestra sangre charrúa dijimos, "las bolas pago" algo que supuestamente en principio era "free". El tipo quería cobrar y se nos paraba adelante, y ahí no hubo más inglés, en español le dijimos de todo a lo que el muchacho seguramente haya entendido que no íbamos a pagar. Uruguay 1 Turquía 0, no pagamos nada. Nos fuimos en el bus hacia el cuerno de oro, que es un estuario donde se encuentran el Bósforo y el mar de Mármara. De ahí se puede ver la torre Galata, que originalmente servía de custodía de la ciudad por la vista que se tiene del cuerno de oro. Antes de llegar a la torre, pasamos por el puente Galata, donde hay en sus cabeceras diferentes bares y un paseo lindo por la orilla. Mucha gente pescando y recorriendo la orilla, hacen una vista muy pintoresca. Volvimos al hotel, y compramos para cenar en la habitación. Como no podía ser de otra manera, Kebabs fue la cena de esa noche.






DÍA 2 - Palacio Topkapi, Hipódromo Bizantino, Santa Sofía, Gran Bazar.


Luego de desayunar en el piso más alto del hotel y tener una vista muy linda de Estambul, partimos rumbo a los paseos del día. El primer destino era el Palacio Topkapi, aunque antes pasamos por el puente Galata que cruza el Bósforo, para ir a la ciudad vieja. En el camino pudimos observar los muros de la antigua ciudad de Constantinopla, como era conocida Estambul en los diferentes imperios que la dominaron. Ya en el palacio entramos a recorrer el gran predio, pasando por las cocinas, las zonas donde se exponen los tesoros y la diferentes reliquias de la época. Está dividido por zonas donde había algunas que solo podía circular el emperador ya que ahí se encontraba el haren de mujeres que eran propiedad exclusiva de él. Fuimos recorriendo los diferentes patios y salas, y llegamos al final de donde se tiene una hermosa vista de todo el bósforo y sus puentes. Luego de las fotos de turno, salimos hacia el Hipódromo Bizantino, que en realidad pensamos iba a ser algo más espectacular, y no era más que una calle de ida y vuelta, donde se hacían las carreras. Hoy en día es una plaza que se llama Sultán Ahmet. Tiene como adornos varias esculturas, una de ellas es el obelisco de Teodosio, originalmente construido en Egipto en el templo de Karnak. Supimos ver el lugar original en donde faltaba este obelisco. También está el trípode de Platea, conocido como la columna de las serpientes, construida para celebrar la victoria de los griegos sobre los persas. De ahí nos fuimos a comer y volvimos a comer Kebabs, ya que acá se venden por todos lados. Seguimos viaje hacia la Santa Sofía es una antigua basílica patriarcal ortodoxa, posteriormente reconvertida en mezquita por el imperio otomano y actualmente en museo. Se podía ver en las afueras los antiguos muros de cuando fue iglesia, y dentro de ella conviven imágenes del catolicismo y los musulmanes. Por ejemplo en el techo encima del altar se puede ver una imágen del arcangel Gabriel con una especie de revoque tapándolo y en otras partes versos del Coran. El altar también fue modificado para que apuntara hacia la Meca y no hacia Roma. La cúpula pirncipal es inmensa y sus pinturas son muy lindas. También hay rastros de ambas religiones ya que los ángeles están como tapados sus rostros y sus alas, para que no parezcan ángeles, ya que para los musulmanes esos personajes bíblicos no existen. Subimos al segundo piso a través de una rampa que en la antiguedad se subía por carros. Pudimos ver desde cerca los mosaicos en oro de las imágenes bíblicas, y las pinturas en techos y paredes se veían muy lindas de cerca. Luego de esto salimos rumbo al gran bazar, muy famoso de esta ciudad. Tiene más de 4000 tiendas en donde se vende principalmente telas y joyas, aunque hoy en día se puede encontrar de todo en este inmenso bazar. En la antiguedad era el centro económico de todo el imperio. La verdad que es como una especie de shopping horizontal gigante, con muchas calles que salen para todos lados, y muchísimas tiendas unas al lado de la otra. Obvio que es casi imposible saber por donde se anda, y obvio que nos perdimos muchas veces. Dijimos vamos a caminar para tal lado y volver por tal otro, y fue imposible, ya que las calles te van llevando y como todos venden más o menos lo mismo, te parecen todas las calles iguales. Fue muy difícil poder mirar algo tranquilos, ya que los turcos te ven mirando algo y enseguida te empiezan a atomizar para que compres. Muchos hablan perfecto español así que te entienden todo y no les podes ganar una. Seguramente no hayamos recorrido ni el 5% del bazar, y nos perdimos como 5 veces. Lo que compramos fue la famosa pipa de agua turca, que la regateamos un poco ya que compramos 2 con otros compañeros. El vendedor hablaba español casi perfecto, y conocía muy bien a Lugano y Muslera. Después de un rato encontramos la salida en donde nos íbamos a encontrar con la guía para volver al bus. Estábamos muy cansados y caminar en círculos dentro del bazar fue matador, volvimos al hotel a descansar de este largo día. Cena ducha y a dormir. No sin antes ver en la tele nuevamente a los musulmanes dar vuelta a la Meca como lo hacen todos los días.





     

DIA 1 - Estambúl


El vuelo fue normal, como casi siempre viajamos de madrugada así que no hicimos más que dormir lo más que pudimos. Se hace difícil porque pasas toda la madrugada en idas y vueltas, pero algo dormimos. Llegamos a Estambul y en el aeropuerto nos separamos de Jessi y Lu que venían en el vuelo con nosotros. Ellas seguían por su cuenta y nosotros con el bus de Lameco. Ahora si estábamos los dos "solos" de alguna manera, ya que seguíamos con Lameco nuestro viaje por fuera de los demás gurises. Llegamos al hotel y esperamos un rato para que nos dieran la habitación. Estábamos deseando quedarnos un poco en posición horizontal y descansar las piernas. Sobre el mediodía salimos a caminar, estábamos cerca de la plaza Taksim, de donde arranca una peatonal muy larga que la recorrimos casi toda. Hay de todo, tiendas de ropa, lugares para comer, musicos callejeros, un tranvía que pasa por el medio de la peatonal, banderas del Galatasaray, muy pintoresco todo. Caminamos bastante y hacía mucho calor, así que volvimos al hotel un rato. 




Más sobre la nochecita volvimos a la peatonal para ver el movimiento nocturno. En la plaza se estaban aprontando unas mesas y unas rejas, eran como 200 mesas, y una especie de escenario. Después nos dijo Sabrina de Lameco, que eso se hace porque estamos en Ramadan, donde la gente que más tiene le da de comer a los que menos tienen, y se hace en la noche al caer el sol como en todos los paises musulmanes, ya que es la hora que pueden comer. Les ofrecen la misma comida que comerían ellos, así que las cajas que les reparten tienen muy buena comida. La peatonal cambia el ritmo en la noche y hay mucha más gente paseando, muchas luces y movimiento. Son típicos los puestos donde te venden Kebabs, donde cortan la carne de una especie de pincho giratorio que va cocinando la carne, y todo eso más los condimentos los ponen en una masa y los comes como si fuera un panqueque. Nosotros decíamos que eran "burriquitos" y nos comimos uno cada uno ya que eran baratos y estaban muy ricos. También nos compramos un jugo de naranja muy rico que vendían unos puestos callejeros que salían una lira, algo así como 10 pesos uruguayos. Después de eso volvimos al hotel para dormir y esperar los paseos del día siguiente.
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