10 jul 2015

DÍA 11 – Llegada a Ho Chi Minh


Volamos hasta Ho Chi Minh, última ciudad de nuestra estadía en Vietnam. Llegamos con bastante hambre y lo único conocido para comer fue un Mc Donalds. Ya hacía días que veníamos comiendo cosas típicas así que precisábamos sentir un gusto conocido. Averiguamos por el bus para viajar en 2 días hasta Camboya, Siem Reap. Y también contratamos 2 paseos, uno a los túneles Cu Chi y otro al delta del río Mekong. Descansamos un rato y de tardecita nos fuimos al mercado nocturno que quedaba cerca. Era una feria muy parecida a cualquier otra en cualquier parte del mundo, así que caminamos un rato recorriendo los puestos. Acá también se regatea bastante, así que nos volvimos a divertir con eso un largo rato. Nos compramos todos los gurises, los fideos deshidratados que vienen en un vasito, le agregas agua y listo, y nos juntamos todos en una habitación a comerlos escuchando unas cumbias, celebrando el primer mes de viaje de Mauri y el segundo mes de los demás.
 



 

DÍA 10 – Playa de Hoian


Nos levantamos y fuimos a desayunar pensando que había que pagarlo, y cuando bajamos había gente del grupo que se había quedado días anteriores que no había pagado nada, así que empezamos a servirnos como si fuera el último desayuno, porque estaba todo incluido. Nos alquilamos unas bicis y nos fuimos a la playa que quedaba a 3km. Todos con nuestros gorros vietnamitas y en bicis, muy pintoresco todo. La playa estaba buena y nos dijeron que si almorzábamos en un parador, podíamos usar las reposeras, obvio que nos quedamos ahí. La comida es muy barata por estos lados, así que pasamos todo el día ahí, el agua estaba muy linda pero muy salada. Como siempre cuando somos muchos uruguayos hablamos fuerte y haciendo gestos, y se ve que los británicos son más silenciosos, ya que vino un viejo y me hizo callar porque estaba hablando muy fuerte, me imitaba con los gestos y moviendo los brazos. Obvio que lo mande ya saben a donde… “go to sleep to the hotel” y lo puteamos un poco en español. El viejo estaba re quemado y la gente se empezó a reir de la situación, no pudiendo creer como el señor estaba indignado por el ruido de voces en una playa totalmente pública. Igualmente, punto a favor para el viejo, estábamos hablando muy fuerte y todos juntos je




En una paso gente del grupo que estaba un poco más lejos, con una pelota en la mano. Me prendí a jugar un picadito en unos arcos que había por ahí. Jugamos un rato y apareció un vietnamita, pensamos que quería meterse en el picadito, pero no, venía a decirnos que había que pagar por usar los arcos. Le dijimos que ni a palos, que se quedara con sus arcos. Así que se termino el partido por ahí. Fuimos a comer y seguimos tomando sol, y más tarde volvimos al hostel. Devolvimos las bicicletas y fuimos a la piscina, estaba frío así que dijimos vamos a bañarnos a la habitación. Fue peor, no salía agua caliente, así que nos morimos de frío un ratito más. Después volvimos a tener calor nuevamente como ya es de costumbre en estos países. Fuimos a cenar y después a dormir, a las 9 de la mañana teníamos el vuelo a Ho Chi Minh

DÍA 9 – Hoian


Nos levantamos muy temprano porque a las 5 pasaba el tren, y había que ir a la estación que quedaba lejos. Además el tren no salía de ahí, asi que debíamos estar en hora por las dudas que pasara antes. Eso no sucedió, se atrasó como era de esperar. Esta vez al ser tren diurno no teníamos camas, sino que íbamos en asientos blandos como les llaman acá. Es una especie de asiento de ómnibus interdepartamental. Tenía bastante espacio y era cómodo, con mesas y todo. Fuimos 5hs mirando en la tele que había una novela vietnamita muy bizarra, que parecía ser una historia de amor con un tercero en discordia. La ruta estaba buena, ya que por momentos pasamos por túneles que atravesaban montañas, y por acantilados cerca del mar también. Al llegar salimos a buscar transporte hacia Hoian, ya que el tren terminaba en Da Nang. Conseguimos uno que era re buena onda. Cuando le dijimos Uruguay saco la billetera y nos mostro un billete de 20 pesos uruguayos que tenía plastificado que le había dado un uruguayo. Y siguió sacando cosas, tenía libros como de fotos de los clientes que había llevado, con dedicatorias de todos ellos. Y buscaba… y buscaba… las páginas hasta que la encontró, una foto de gurises del grupo de viaje 2013 con pegotín y todo. Iba escuchando Abba a todo volumen y cantando las canciones. Nos llevo a la tienda de ropa de la hermana y nos regalo agua para todos. Una verdadera figura el hombre. Nos dejo en el hostel y comimos algo ahí mismo ya que era muy barato y estaba muy buena la comida. Nos fuimos a dormir la siesta y ahí en una agarre el celular y leí que había habido un segundo terremoto en Nepal, con esto quedaba casi descartada nuestra ida ya que quedaban pocos días y la situación en ese país seguía complicada. Lo comente a todos mientras estábamos acostados y seguimos durmiendo un rato más. En una se despierta Juan exaltado y nos dice, “Gurises, no saben lo que soñé… que había otro terremoto en Nepal” y nos empezamos a matar de la risa pensando que estaba jodiendo. Pero no, realmente él estaba tan dormido cuando lo dije que pensó que lo había soñado. Nos despertamos y fuimos a caminar por el centro y las tiendas que hay. Una zona muy linda para recorrer así que caminamos bastante, muy tranquila como una ciudad del interior y no con tanta gente. Volvimos al hostel a cenar y fuimos a la piscina a tomar una cerveza escuchando música, y cenamos algo.
 

DÍA 8 – Dong Hoi


Nos despertamos en el tren y algo raro nos pareció, ya que debíamos llegar a las 6 de la mañana y al abrir los ojos había demasiado sol para ser las 6 y había demasiada vegetación para haber llegado a Dong Hoy. Resulto que estábamos parados hacía horas en el medio del camino porque había algún problema. Los vietnamitas no hablan ni una palabra de inglés, así que nunca entendimos si había un problema en las vías, o si era nuestro tren, o si era otro tren. Resultó que llegamos a las 14hs a la estación, 8 hs después de lo que había que llegar. El problema era que no teníamos más agua ni comida en el tren y no había nada para comprar arriba. Lo único que había para comprar era una especie de pancho que un tipo vendía en un carrito que pasaba por los vagones, pero era el mismo pancho desde el día anterior a las 7 de la tarde, no nos inspiraba mucha confianza. En todo ese tiempo como algunos tenían chip de internet vietnamita en sus celulares, nos enteramos del resultado de las elecciones departamentales de Uruguay. Llegamos y nos tomamos un taxi hasta el hostel, que era como una posada muy linda que la teníamos solo para nosotros. Era alejada de la ciudad ya que ese día teníamos pensado hacer un paseo por unas cuevas que no pudimos hacer porque a esa hora ya no nos daban los tiempos. Así que decidimos comer algo y esperar al otro día que ya nos íbamos a Hoian.

DÍA 7 – Tren nocturno a Dong Hoi


 Llegamos a las 4 de la mañana a Hanoi y como teníamos que esperar hasta la noche para irnos en otro tren nocturno a Dong Hoi, reservamos un hotel por el día para no andar vagando por ahí con todas las cosas. Conseguimos uno que quedaba muy cerca de la estación, así que arrancamos a caminar para ahí. Llegamos y nos acostamos un rato y a eso de las 10 nos levantamos. Almorzamos algo por ahí cerca y volvimos al hotel, a reposar y escribir un poco y respaldar alguna foto. Ya más de noche volvimos a la estación a tomarnos el tren, esta vez me tocaba a mí ir en un vagón solo ya que somos 13 y las habitaciones son de 4, hay alguien que duerme solo siempre. Me toco con una pareja de canadienses que estaban viviendo en Inglaterra y también estaban viajando por muchos países. No podían creernos cuando los contamos los países que habíamos hecho y los que íbamos a hacer. Toda esta charla con un inglés bastante arcaico, pero se ve que se entendía porque charlamos largo rato. Se fueron acabando las ganas y el cansancio nos hizo ir a dormir a todos, con el movimiento del tren que hacía de mecedora.

DÍA 6 – Más de Sapa


Otro día más recorriendo Sapa, fuimos a otra villa llamada Lao Chai que eraun poco más poblada que la anterior. Era un día muy nublado diferente al sol tremendo del día anterior pero igualmente usamos los gorros vietnamitas porque los habíamos comprado para eso. Había muchos artesanos ofreciendo sus esculturas que estaban muy buenas pero son enormes como para traerse alguna, también aprendimos que con la hoja de marihuana hacen ropa ,cosa que no teníamos ni idea. Caminamos mucho recorriendo los diferentes lugares y no sufrimos tanto el calor ya que había como una niebla constante.




Después de ahí nos fuimos a almorzar y después camino hacia la cascada de plata. Antes de pasar por la cascada el guía nos llevo al punto más alto de Sapa desde donde se veía una hermosa vista del final del Himalaya y la ruta que unía Sapa con Hanoi de más de 1000km. Nos sacamos muchas fotos en ese lugar tan lindo y nos fuimos para la cascada. Estaba lleno de chinos como no podía ser de otra manera, y subimos todos los escalones para poder ver todo desde arriba. Luego de eso nos llevaron a la estación de tren para volver a tomar el tren nocturno hacia Hanoi nuevamente. Un destino muy lindo Sapa en el cual hicimos cosas diferentes y disfrutamos mucho los paseos.

DÍA 5 – Sapa


Llegamos a las 6 de la mañana a Sapa y nos estaban esperando de la empresa que habíamos contratado el tour. Nos llevaron a desayunar y después 1 hora de viaje en VAN hasta el hotel. Estábamos cansados porque no habíamos dormido mucho, así que dormimos un poquito y a las 9:30 partimos hasta el primer paseo, que era la villa Cat Cat. En Sapa todos los paseos tenían que ver con las terrazas de arroz y de como vive la gente en esos poblados bastante rurales. Fuimos con el guía caminando por dentro del poblado donde hay senderos que tenés casas de un lado y terrazas de arroz del otro lado. Estuvo bueno poder meterse caminando por todos esos lugares, para conocer como viven y como cultivan el arroz. Pasamos por una especie de teatro donde había una danza típica de esa comunidad. Afuera había una cascada entre las piedras, de donde sacan agua para regar algunas terrazas de arroz. Seguimos caminando y empezamos a pasar por casas donde había niños jugando que nos empezaron a seguir. Nos miraban y se reían, y nos acompañaron mientras nos sacábamos fotos. Eran niños de entre 2 y 5 años que estaban solos cuidándose entre ellos, lo cual en cualquier parte del mundo sería algo muy peligroso, pero acá no, es parte de su vida cotidiana. El guía nos explicó que muchos de esos niños por lo general no iban a la escuela y no sabían leer ni escribir, ya que por lo general entre los 13 y 15 años se casaban y no les quedaba otra que trabajar en las plantaciones de arroz. La escuela queda muy lejos y no podían hacer todo. Igualmente últimamente les estaban enseñando a leer y escribir en vietnamita, porque ellos hablan otro dialecto. El guía les hizo leer su cartel de identificación de la empresa para ver si sabían y todos juntos iban leyendo las letras, y quedaron muy contentos de mostrarnos a todos eso. Seguimos caminando y en una arrancaron a correr hacia unas piedras en un río, se iban sacando la ropa y dejándolas en las piedras y se metieron al agua a jugar con otros niños que ya estaban ahí. Algo totalmente natural para ellos y no tan natural para nosotros ver niños solos haciendo esas cosas. Nos saludaban desde lejos ya dentro del agua. Nos quedamos un rato entre otras piedras y agua refrescándonos y arrancamos la vuelta.
 

 

 
Pasamos por una casa donde el guía nos pregunto si queríamos entrar, era una señora mayor con muchos nietos. Ella hacía carteras y monederos para vender en el pueblo y los padres de esos niños estaban en las terrazas de arroz. Un casa muy humilde de barro y madera, con 2 grandes ambientes, la cocina que era living y comedor con la estufa, y otra donde era la habitación. En esa casa vivían 5 generaciones, ya que tienen hijos muy jóvenes. Nos fuimos muy impactados de ver esa realidad desde cerca.

 
 
Fuimos a comer a la ciudad y al hotel porque habíamos caminado mucho y estábamos muy cansados. Dormimos un poco y salimos de tardecita a recorrer la ciudad de Sapa. Típica ciudad del interior, plaza, iglesia, supermercado, escuela y un lago gigante en el medio de la ciudad todo iluminado, muy lindo. En la plaza se juntan muchos niños a jugar entre ellos con patines, bicicletas, carritos. Además hay un juego que es más de grandes que es una especie de pelota como de mimbre que la tiran para arriba y la van dominando entre varios. Estábamos mirando como lo hacían y de repente la ciudad se quedó sin luz, que volvió en unos minutos. Fuimos al hotel a buscar a los demás gurises y fuimos todos juntos a cenar.
 

 

DÍA 4 – Mausoleo Ho Chi Minh, Museo Militar y tren nocturno a Sapa.


Nos levantamos a desayunar en el hotel pero no muy temprano y al mediodía salimos rumbo al mausoleo de Ho Chi Minh. No era la mejor hora para hacer nada pero precisábamos dormir. Así que nos morimos de calor para llegar pero llegamos. No se podía entrar a esa hora pero sacamos fotos desde afuera y seguimos camino hacia el jardín botánico el cual rodeamos todo buscando la puerta de entrada que cuando la encontramos ya no teníamos ganas de entrar. Conseguimos un palito de agua de limón, que fue algo increíble porque los helados de acá son de arvejas o de arroz. Fuimos pegando la vuelta y pasamos por el museo militar al cual entramos buscando un poco de aire acondicionado pero no había. Solo había ventiladores de pie lleno de chinos adelante que estaban buscando lo mismo que nosotros. A pesar de todo eso el museo esta bueno, cuenta la historia desde el inicio de Vietnam en su independencia y termina con la guerra de Vietnam. Afuera hay restos de helicópteros, aviones, tanques y bombas de las diferentes guerras y de varios años.




Volvimos al hostel a bañarnos muertos de calor y esperar a la noche para irnos en tren nocturno a Sapa. Nos quedamos en el lobby del hotel con la compu (y el aire acondicionado) hasta que nos pasaron a buscar para llevarnos a la estación de tren. En teoría nos íban a dejar en la oficina de la compañía en donde íbamos a dejar las valijas para viajar a Sapa más livianos. Eso nunca sucedió. Nos dejo en la puerta y nos dijo que era ahí adentro, pensamos que iba a ser fácil, pero no, nadie nos entendía lo que estábamos buscando y se hacía la hora de subir al tren. Después de un rato encontramos “la oficina” y al verla decidimos instantáneamente en no dejarlas ahí. Subimos al tren y nos acomodamos en las diferentes habitaciones, que eran para 4 personas, 2 cuchetas. El tren era muy parecido a los de AFE, no mucha tecnología como los de Japón. El baño era muy parecido al del estadio y se cortaba la luz del tren porque supuestamente alguien estaba gastanto mucha energía, y solo teníamos los celulares enchufados. Igualmente más allá de todo eso, estábamos re copados de tomarnos nuestro primer tren nocturno. Nos sacamos fotos y conversamos entre todos, ya que teníamos 3 habitaciones pegadas para todos. Llegó la hora de apagar todo, acostarse y dormir acostumbrándose al movimiento de las vías y del tren.



DÍA 3 – Seguimos en Halong Bay


Nos despertamos temprano con la salida del sol, el movimiento del barco, y los ruidos diferentes de estar en el mar. Eran las 6:30 de la mañana y teníamos Tai Chi al aire libre en la terraza. Al principio nos dio un poco de risa porque es algo que no estamos acostumbrados a hacer, pero al ratito ya estábamos concentrados tratando de seguir los movimientos de quien nos estaba enseñando. Fue media hora de ejercicio y fue algo diferente que nos basto para arrancar con todas las pilas la jornada. Fuimos a desayunar y después nos llevaron a unas cuevas que son una de las 7 maravillas naturales del mundo. En menos de 2 meses ya estuvimos en 2 de las 7 maravillas naturales, río subterráneo en Filipinas y ahora estas cuevas en Vietnam, es muy raro todo esto je. La cueva era inmensa y estaba muy buena, iluminada en muchos lugares para poder apreciar las formas que tienen las piedras, intentando imaginar que formas figuras. Se pueden ver dragones, tortugas, águilas, happy buddha, y muchas cosas más con un poco de imaginación. Hay mucha humedad adentro y mucho calor, las piedras están como traspiradas. Al salir de la cueva que es por una altura, tenés una vista espectacular de la bahía, de los barcos que están yendo y viniendo y de los colores del agua. Fueron descubiertas por franceses y durante muchísimos años no estuvieron cuidadas y fueron bastante mal tratadas por gente que iba sin control. Hace pocos años el gobierno las tienen como atractivo turístico y están mucho mejor conservadas. Volvimos al crucero a almorzar y dejar todo pronto para volver a donde habíamos salido. Fueron 2 días muy lindos y diferentes, en un lugar que tiene una belleza natural increíble la cual nos gusto muchísimo.

 

Cerca de las 16hs llegamos al hotel de Hanoi nuevamente y dormimos una siesta porque salir a esa hora era imposible por el calor. Más de noche salimos a recorrer las calles de Hanoi para comprar algún souvenir y seguir regateando precios. Fuimos a un supermercado que increíblemente encontramos y compramos todo como para hacer unos ricos refuerzos de jamón, porque el queso es carísimo por estos lugares. También compramos una cerveza de litro en botella de plástico que estaba muy rica, y nos fuimos a comer tirados en la cama mientras hablábamos con la familia de Uruguay por Skype.

DÍA 2 – Crucero Halong Bay


Salimos bien temprano en bus hacia la Bahía de Halong en donde íbamos a tomar una especie de crucero de dos días por toda la bahía. Demoramos 3 horas en llegar hasta la bahía, y ya nos estaban esperando con todo pronto. Era un barco solo para nosotros 13, camarotes con baño y aire acondicionado, living comedor, terraza arriba del barco con reposeras, la verdad que no podíamos pedir más. Era un lugar hermoso por el que estábamos navegando ya que hay todo piedras como si fueran pequeñas montañas en el agua. La creencia dice que esa zona estaba protegida por dragones gigantes que echaban fuego y ese fuego se había convertido en piedra, que eran esas islas. Eso era para protegerse de las invasiones ya que los barcos chocaban con todas esas piedras. En definitiva un lugar hermoso y en un barco hermoso, nos sentíamos ricos con esos 2 días que íbamos a pasar navegando por ahí. Ni bien subimos nos dieron las habitaciones y nos estaban esperando para almorzar. La comida estaba muy buena, era bastante picante porque era bien comida típica y cosas raras, pero pudimos probar cosas nuevas. De ahí nos llevaron hasta un lugar donde había como una especie de poblado flotante y podíamos recorrer la zona en kayak. Estuvo muy bueno poder remar y recorrer esas enormes piedras bien de cerquita. Unos paisajes increíbles se iban descubriendo a medida que seguíamos avanzando, ya que dimos toda una vuelta a varias piedras. Al llegar a devolver el kayak nos explicaron que la gente que vivía ahí se dedicaba al cultivo de perlas y los estaban obligando a irse de esa zona para que los niños vayan a la escuela, porque están en el medio de la nada en el agua. No se quieren ir porque tienen todas sus perlas en el mar, así que estaban en un período de transición. Nos volvieron a llevar al barco y tuvimos tiempo para tirarnos al agua un rato y nos llamaron al rato para enseñarnos a hacer arrolladitos primavera. Nos explicaron como hacerlos y pudimos hacer los nuestros que después los comimos. Ya estaba por caer la noche y el barco anclo en una zona donde se quedaban otros barcos. Caía el sol y teníamos una vista espectacular del atardecer entre las rocas, tomando algo en la terraza del barco, disfrutando del momento. Nos quedamos ahí hasta ya entrada la noche y nos llamaron a cenar, y luego fuimos a la parte de atrás del barco con unas cañas de pescar y unas cervezas. No pescamos nada, pero estuvo bueno porque había una tranquilidad enorme. Pusimos un poco de música y nos quedamos charlando hasta que el sueño nos hizo ir a dormir.



DÍA 1 – Llegada a Hanoi


Nuevamente nos tomamos los buses para ir al aeropuerto que ya era como nuestra segunda casa. La llegada a Hanoi fue sencilla, tomamos una VAN y nos dejo en la puerta del hotel. Un cambio total a lo que veníamos acostumbrados de estos días, donde todo se complicaba. En el hotel estaba todo pronto, y también estaban los pasajes de tren que habíamos contratado y nos dijeron que los iban a dejar ahí, así que arrancamos notable. Fuimos a comer y la verdad que nos partimos la boca, hacía días que no estábamos tranquilos sentados todos juntos y lo estábamos precisando. Plato principal y postre para después salir a recorrer un poco las calles de Hanoi. El calor en este país, y principalmente en esta ciudad es tremendo, pero teníamos ganas de recorrer y salimos igual aunque nos morimos de calor. Otro tema aparte de este país es el tránsito, es una locura, no se respetan las señales de tránsito, ni los semáforos, ni los sentidos de las calles. Cada uno va por donde quiere y hay que estar muy atento, para que no te lleven puesto. Igualmente después le vas agarrando la onda, tenés que cruzar las calles a un ritmo constante, tirándote entre las motos, y ellos te esquivan. Al principio cuesta un poco pero después uno se acostumbra. Recorrimos un lago que hay en el medio de la ciudad y alguna de sus calles, que todas tienen puestos para comprar lo que se te ocurra. Muertos de calor y empapados nos fuimos al hostel a bañarnos porque no dábamos más.


9 jul 2015

DÍA 2 – Gran Buda y Avenida de las Estrellas


Nos levantamos bien descansados habiendo dormido en una cama de verdad, y salimos rumbo a tomar un metro para ir a conocer el Gran Buda. Debíamos bajarnos en un terminal y ahí contratar un bus que nos llevaba hacia el buda. Por lo general se hace el trayecto en aerosilla, pero las estaban reparando y estaban cerradas. Era en una altura y carreteras con muchas curvas, muy parecidas a las de Nueva Zelanda, aunque el chofer iba mucho más rápido que nosotros. Llegamos a una especie de terminal y enseguida se veía en lo alto al buda entre las nubes. Es bastante grande y está muy bueno, tiene una escalera larga para llegar así que había que subir escalones. En el viaje habíamos leído como lo habían construido, y que eran piezas de bronce todas unidas. El día que se inauguró vino gente de todos los países vecinos y se hizo una gran inauguración ya que fue muy importante en ese momento. La vista desde ahí es linda y además queda más espectacular porque por momentos estás adentro de las nubes, el buda queda tapado a veces, dejando lindas imágenes. Después de eso bajamos y fuimos a un templo en donde había monjes rezando y gente yendo a dar ofrendar y rezar. Tienen lugares donde prenden una especie de inciensos gigantes que los usan como ofrendas. Luego de ver todo eso, fuimos a donde nos había dejado el bus y había como una calle principal donde había lugares para comprar souvenirs y todo tipo de cosas. Lo mejor de todo esto es que el paseo nos salió gratis, y les explico cómo es eso. Cuando subimos al bus nos repartieron unos volantes que podías canjear por entradas para ir a diferentes lugares, que eran paseos o atracciones relacionadas con el buda. No teníamos mucho tiempo como para hacer eso ya que queríamos ir a otros lados, y además leímos que si no hacías ninguna atracción, te daban un vale por la plata para gastar en donde quisieras en esa calle, donde estaban los comercios adheridos. Fuimos y pedimos nuestros 50 dólares de hong kong, y preguntamos si podíamos usarlos en el seven eleven que estaba ahí. Nos dijeron que sí, por lo tanto fuimos y nos compramos de todo, bebidas, galletas, helados, agua, comida para la noche y para el desayuno del otro día. Así fue que el paseo nos salió gratis, y teníamos solucionadas la cena y el desayuno del otro día. No nos podía salir todo tan mal en Hong Kong.





Nos volvimos y fuimos en metro a una zona bastante turística que es sobre el agua, la calle de las estrellas. Es una especie de rambla en donde se tiene una vista de todos los grandes edificios y en la calle están al mejor estilo Hollywood las manos de diferentes famosos. Es acá donde está la estatua de Bruce Lee, y sus manos en el piso. Esperamos la noche en ese lugar para verlo todo iluminado, tomando una cerveza para pasar el rato. Nos volvimos al apartamento, aprontar todo porque a las 5 de la mañana nos debíamos ir al aeropuerto, nuevamente, para irnos a Vietnam.







DÍA 1 – Vuelo a Hong Kong


Nos levantamos y volvimos al living del hostel, nos sentíamos como en casa estando tirados sin tener nada que hacer. Se nos fue la mañana conversando y tomando mate, y comimos algo antes de salir rumbo al aeropuerto. Habíamos averiguado cómo hacer para ir y queríamos aprovechar la oportunidad de viajar en uno de los trenes más rápidos del mundo. Tomamos un metro hasta la estación donde salía ese tren y lo esperamos. Salía más caro que el tren común obviamente, ya que el otro demoraba como 1 hora, y este en 8 minutos te dejaba en la puerta del aeropuerto, ya que iba a 300km por hora. No tuvimos que esperarlo mucho ya que nos habíamos fijado la hora que salía. Es el tren magnético que va despegado del piso, y va realmente rápido. Se te llegan a tapar los oídos por la velocidad que agarra. Hay que sacar las fotos rápido y estar atento a todo porque los 8 minutos se pasan muy rápido y cuando queres acordar ya estás en el aeropuerto.



Buscamos la puerta que teníamos que ir y ya empezamos con los problemas que nos traería Hong Kong. Nos dispusimos a hacer el Check in y fuimos pasando uno a uno, pero Ange tuvo problemas. Le decían que ella no tenía ningún vuelo con su pasaporte, que en el sistema no había nada, ni ese vuelo ni todos los que venían después. En Uruguay era 1 de mayo a las 4 de la mañana, pero igualmente llamamos a Julio de rumbos y pudo solucionar el problema. Lo que había pasado era que Qantas le había cambiado un tramo en su viaje a Sydney y le había cancelado un tramo del pasaje vuelta al mundo, lo que hace cancelar todos los demás. Se le consiguió otro vuelo para que pudiera viajar, con la condición de que al llegar a Hong Kong lo solucionáramos. Suerte que habíamos ido con tiempo y en el tren rápido, sino no hubiéramos llegado a hacer todo lo que tuvimos que hacer en tan poco tiempo. Llegamos a Hong Kong y teníamos que averiguar donde quedaba la oficina de Qantas y además donde era que se mandaban las encomiendas para Uruguay, ya que todos traíamos muchos kilos en la valija y precisábamos liberar peso. Resulto que la oficina de correos y Qantas estaban las dos cerradas por la hora que eran, así que debíamos volver al otro día por esos temas. Averiguamos para ir al hostel y lo mejor era tomarse un bus que nos dejaba en la puerta, no eran tan baratos pero era lo que había. Sacamos los pasajes y nos subimos, el bus como es un servicio del aeropuerto tiene adentro lugares para poner las valijas así que estaba bastante acomodado todo. Llegamos al hostel cerca de las 22hs, y nos propusimos hospedarnos. Ya la entrada era muy bizarra, era como una galería debajo de un edificio enorme, lleno de Indios, Turcos, Musulmanes, Africanos, Árabes, Chinos, todos juntos… y nosotros con todas las valijas. Para el ascensor era interminable la cola, por lo que demoramos mucho en subir. Al llegar a la recepción del hostel, ya vimos que algo no andaba bien, era lo más parecido a un pasillo del Hospital de Clínicas, gente en el piso con todas sus valijas, caras largas y de cansancio. Nosotros pensamos que íbamos a estar dentro de poco en nuestras habitaciones así que seguimos de largo, aunque ya era muy raro todo eso y no nos cerraba mucho ese lugar. En la recepción les decimos que teníamos reservas de 13 personas y nos dicen que no, que solo tienen lugar para 8 personas. Nuestras reservas eran de hacía muchos meses así que no podía ser que no estuvieran, pero no estaban. Habían vendido nuestros lugares. Nos ofrecieron lugares disponibles en otro hostel en esos mismos edificios, porque hay muchos hostel ahí. Dijimos que sí mientras haya lugar, y nos llevaron 2 tipos que no eran muy amables. Había que bajar el ascensor e ir a otra torre por otro ascensor, y ya no nos gustó nada. Llegamos al otro lugar y las habitaciones eran los más parecido a una habitación del Comcar. Para que se hagan una idea entre cama y cama, que eran 2 por pieza, no entraba ni una valija de costado. El baño tenía la ducha encima del wáter, y además el olor a encierro era tremendo. Le dijimos que no, que ahí no nos quedábamos porque habíamos pagado por otra cosa, por una habitación normal. Volvimos a donde estaban los demás esperando en la otra torre y decidimos que ahí no nos quedábamos. El problema era que hacíamos, eran las 12 de la noche y no teníamos hostel. La señora de la recepción no era nada amable, y nosotros tampoco con ella. Hicimos campamento en el piso con todas nuestras cosas y le usamos el wifi para conseguir algo por internet a esa hora, tarea nada fácil. Después de mucho buscar conseguimos un apartamento para los 13 por AirBnb, una página donde dueños de casas o apartamentos las alquilan. El problema era que no era para esa noche, era para la siguiente. Nos volvimos a pelear con la señora que no nos quería dejar sacar fotos a los papeles de la cancelación y le dijimos algunos insultos en español, a lo que la doña respodía “Dont call me P.U.T.A.” La única que nos quedaba era irnos de ahí y volver al aeropuerto, a pasar la noche ahí, porque era el único lugar seguro donde podíamos estar con todas las valijas y a esa hora de la noche. Así que a las 2 de la mañana salimos a esperar el bus para volver al aeropuerto, no era una zona muy linda, pero éramos 13 personas juntas así que era difícil que alguien se nos acercara. Tomamos el bus nuevamente y recorrimos otra vez el mismo camino de 1 hora para llegar, y buscamos un rincón del aeropuerto donde poder armar campamento. Pusimos todos los carros con las valijas y tiramos al piso las mantas del avión que habíamos tomado prestadas algunos destinos antes. El piso era bastante duro y no pudimos descansar mucho, pero algo dormimos. Además estaba el miedo de dormirse y que al despertarse faltara alguna valija, pero bueno, era lo que había. Lo bueno de todo esto era que a las 8 abría la oficina de correos e íbamos a poder mandar las encomiendas y liberar peso, y además ir a solucionar el tema de Ange con los pasajes.



Así que a las 8 todos nos “levantamos” y fuimos yendo al baño que quedaba cerca, como si fuera el de un hotel, cepillo de dientes y algún cambio de ropa y listo. Estábamos muertos de cansados pero el día recién empezaba, así que fuimos a armar la encomienda, y a desayunar algo para despertarse. Luego de todo eso, ya eran como las 12 del mediodía y teníamos que volver a la ciudad a ir a buscar el apartamento que habíamos alquilado. Ange se tuvo que quedar hasta la tarde para resolver el tema de sus pasajes, porque no habían podido todavía. Volvimos a tomar el mismo bus del aeropuerto pero ahora para ir al apartamento. Obvio que en el camino nos dormimos todos, porque ya lo conocíamos y con el GPS sabíamos dónde bajarnos. Después de caminar unas cuadras llegamos al edificio y supuestamente la llave la dueña la iba a dejar en el lugar donde se dejan las cartas y las facturas, pero no estaba. Era obvio que no nos iba a salir ni una bien en Hong Kong, así que ya estábamos acostumbrados. El portero no entendía nada de inglés y las señas y gestos tampoco tuvieron éxito. Subimos algunos al piso donde era el apartamento, y estaba todo cerrado. Ya no sabíamos que hacer, porque la dueña nos había dicho eso y ahora no teníamos el wifi del aeropuerto para preguntarle. Nos había mandado todas las instrucciones de la casa por mail re bien, pero no podíamos entrar. A alguien se le ocurrió mirar debajo de la alfombra y la tan ansiada llave estaba ahí!!! Entramos y el apartamento estaba espectacular, tenía 5 cuartos con camas de cuchetas, dobles, triples, 2 baños, cocina, living amplio. Era lo que estábamos precisando después de todo este largo día. Comimos algo del seven eleven de enfrente y nos dormimos tremenda siesta, necesaria a esa altura ya. Teníamos pocos días en este país y ya habíamos perdido mucho tiempo, así que de tardecita salimos a recorrer un poco. Fuimos en busca de un lugar donde vendían tecnología barata, eran como 3 pisos llenos de computadores y celulares y cosas electrónicas de todo tipo. Compramos la computadora con la cual estamos escribiendo estas líneas ahora mismo, y realmente era barato. Caminamos algunas cuadras más pero no mucho porque igual estábamos cansados. Volvimos “a casa” y estábamos de festejo porque era el cumple de Lucía, así que comimos algo rico para festejar.


25 jun 2015

DÍA 7 – Visita a Volkswagen y cambio de hotel



Esta mañana no teníamos clase en el curso, sino que íbamos a ir a visitar la fábrica de Volkswagen de Shanghai. Hicimos 3 horas de ruta para llegar, con un tránsito tremendo. Llegamos y nos mostraron un video de los modelos que se hacían en esa planta y de algunas máquinas como funcionaban. Luego nos llevaron a pasear por la planta en una especie de carrito de golf donde íbamos pasando por las diferentes etapas del armado de los autos. Estuvo bueno pero me había imaginado algo mejor, no había mucha gente trabajando y eran casi todo máquinas y no podíamos ver bien que estaban haciendo, era todo muy rápido.
Volvimos a almorzar y al hotel a buscar las valijas para irnos. Nosotros teníamos una noche más en Shanghai pero teníamos que irnos a un hostel. Nos tomamos un metro para llegar, y fue bastante difícil andar con todas las valijas entre tanta gente. Igualmente llegamos después de caminar unas cuadras desde la estación de tren. El hostel quedaba en una zona totalmente diferente, no había mucha cosa turística para ver y además estábamos cansados así que no pensábamos salir del hostel. Encontramos que tenía un living con sillones y mesitas y era lo que estábamos precisando, hicimos campamento y nos quedamos ahí durante un rato largo. Comimos sándwiches que vendían ahí mismo y nos fuimos a acostar. Teníamos el vuelo a Hong Kong en la tarde del día siguiente.

DÍA 6 – Mercado de la Perla, Mercado de la imitación, Acrobacia Shanghai


Nuevamente mañana de curso y almuerzo en la universidad. Después fuimos a ver como se obtienen las perlas y el proceso que le hacen para hacer pulseras y collares. Después de explicarte todo viene la parte de que te quieren vender perlas, las cuales obviamente no compramos. Nos fuimos a un mercado donde podes encontrar de todo tipo de imitaciones, algunas buenas y otras no tanto. Lo que la gente más va a buscar son valijas, que para ser imitación son de buena calidad. Nosotros no precisábamos, así que fuimos a mirar otras cosas. Nos compramos una batería para cargar el celular y un trípode para la cámara de fotos, todo por 10 dólares, regateando obviamente. Después venía el plato fuerte de la noche, un espectáculo de acrobacia chino al estilo circo du soleil. El guía nos había insistido en ir y que era uno de los mejores espectáculos de acrobacia del mundo. No le creímos nada, pero igual lo compramos. La verdad que tenía razón, era un teatro chico dentro de un hotel 5 estrellas, y ya con el primer acróbata nos dimos cuenta que iba a estar bueno. Un sonido espectacular, una escenografía tremenda, luces, colores, todo estaba muy bueno. Había equilibristas, malabaristas, bailes, y espectáculos dignos de una medalla en un juego olímpico. Nos fuimos muy contentos de haber podido ver ese espectáculo en esta parte del mundo. Nos fuimos a comer algo rápido a un Mc Donalds y a dormir.
 


 

DÍA 5 – Museo de Seda, Parque Yuyuan, Malecón.
Nuevamente curso de mañana, aunque esta vez me había avivado y pedí en recepción que el chino no se tomara la molestia de despertarme, que no me iba a dormir y me levantaba yo solo, así que dormí un poco más. Luego del curso llego el bus con los acompañantes que estaban en el hotel y fuimos todos juntos a visitar el lugar donde producen la seda. Nos explicaron cómo es el ciclo del gusano de seda y como obtienen la seda de sus capullos, algo que no era tan desconocido por nosotros. Luego de eso nos mostraron como hacen para obtener el hilo de seda y las confecciones que hacen. Después de ahí nos fuimos a la zona del malecón y para hacer tiempo a que fuera de noche y verlo todo iluminado, fuimos primero al parque Yuyuan. Es como un jardín donde hay varias cascadas de piedras y dragones. Para ser un lugar que no lo teníamos en cuenta y fue para hacer tiempo estuvo bueno.






De ahí fuimos a pasear por el malecón y vimos todos los edificios enormes iluminados. Toda la gente sale a pasear por ese lugar, aunque la verdad no es algo tan espectacular. Lo lindo son los edificios y las luces, porque después el agua y los barcos no tienen nada de lindo. Hay mucha polución en este país y se nota más en estos lugares abiertos, ya que todo el tiempo hay como una neblina constante. Nos divertimos mucho con la gente, ya que todos nos miraban como bichos raros por ser occidentales. Se querían acercar y sacarse fotos, o sacarnos fotos de lejos sin que nos diéramos cuenta. Optamos por seguirles la corriente, y cada vez que nos dábamos cuenta salíamos corriendo y nos sacábamos una selfie con el que nos estaba intentando sacar una foto a escondidas. Después de aburrirnos volvimos al hostel en metro, cenamos y nos fuimos a dormir.




DIA 4 – Shanghai


Este era el primer día de los cuatro que tenía el curso, por lo que había que levantarse temprano para desayunar y bajar a tomarse el bus que nos esperaba en la puerta para llevarnos a la universidad donde se iba a dar el curso. Nos dijeron que nos iban a despertar para la hora del desayuno así que no me preocupe. Lo que nunca me imagine es que siendo el curso a las 8 de la mañana iba a tener a un chino colgado del timbre de la habitación a las 5:15!!! Pero bueno se ve que arrancó por la nuestra a despertar gente. Llegamos a la universidad y estaba bastante buena, es como un barrio cerrado donde viven todos los estudiantes en diferentes edificios. También hay parques y comedores, y los estudiantes no precisan salir de ahí. Nos llevaron a un salón grande y comenzó el curso, mitad en chino y mitad en español con un traductor que hablaba perfecto. Consistía el primer día en cultura, costumbres e historia China, así como también modales de cómo se sirven las comidas típicas. Los siguientes días eran de Marketing, empresas públicas chinas y comercio chino con el resto del mundo. Luego del curso fuimos a comer todos juntos en el comedor de la universidad. Más tarde nos llevaron a visitar la zona donde están los edificios más famosos y hay una especie de puente peatonal que recorre varias calles donde podés pasear. Después de ahí, nos llevaron a cenar, aunque eran las 17hs, pero querían darnos una cena de bienvenida con comida típica. La comida obviamente que era muy extraña para nosotros, pero igualmente fuimos muchos los que nos animamos a probar de todo. Eran mesas circulares que tenían un vidrio giratorio en el centro de la mesa, van poniendo ahí los platos y se va girando el vidrio y cuando te pasa el plato por enfrente tuyo te servís. Probé muchas cosas que hasta ahora no sé que eran, verduras, frutas, ensopados, fideos, carnes de dudosas procedencias. Todo lo que no era picante y se podía probar lo probé. Estuvo bueno porque de otra manera si uno va a comer a algún lado nunca se va a pedir un plato de esa comida porque no tiene idea que está pidiendo. Después nos volvimos al hotel y no hicimos mucha cosa más, nos quedamos charlando con los demás que estaban por ahí en la vuelta y después a dormir.
 
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